Me cuesta ser objetivo con las obras de Strollersoft, representan lo que más me gusta del género. Son juguetonas, pero de temática adulta y huyen de los tópicos del mundillo.
En este caso, partiendo de un escenario típico y tópico de escape room, se consigue aplicar un giro de tuerca fantástico, muy loco y divertido. El conjunto de acciones es limitado pero ajustado a la situación y hay mucho más de lo que pudiera parecer de primeras. Se complementa con un buen puñado de finales distintos y algo de reivindicación política con las habituales dosis de humor y autocrítica.
Puntos extra tanto por la portada como por la música.
Muy recomendable, jugadla.